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Artistas clásicos De Tangueros


 

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Julio De Caro (1899 - 1988)

 

Julio De Caro, nacido, como Carlos Gardel un 11 de diciembre, fue uno de los que cambió la forma de interpretar instrumentalmente el tango. De este innovador ha dicho Luis Adolfo Sierra: "Jerarquizó el tango en la doble dimensión, del refinamiento artístico y del acceso a las posiciones sociales que le eran todavía esquivas". 

Perteneció a una familia integrada por otros músicos -cuatro de sus doce hermanos Francisco (pianista), Emilio, José y Alberto (violinistas) también lo eran-

A los seis años, junto con sus estudios primarios, comenzaron para Julio los de música. Las primeras lecciones le fueron impartidas por su padre, que poseía un conservatorio y una casa de música en los sucesivos domicilios de la familia. Con él también tomaba clases su hermano mayor, Francisco, con la curiosidad de que éste tocaba el violín y Julio el piano, por imposición paterna; más tarde, cambiarían sus instrumentos.

No era el tango el género que Julio debía estudiar, sin embargo, lejos de los oídos de su padre, logró aprender y memorizar dos tangos de Vicente Greco: El pibe y El morochito.

Por lo visto, Julio -que a los trece años ya dictaba clases de teoría, solfeo y violín- llevaba el tango en el alma. Y el tango lo acercó cierta noche al Palais de Glace, cuando andaba por los diecisiete. La idea era escuchar a Roberto Firpo, pero los amigos que lo acompañaban hicieron conocer al famoso pianista las virtudes musicales del jovencito, de modo que, en cierto momento, aquél lo invitó a sumarse a su orquesta. Ante el asombro de Firpo, el adolescente ejecutó tres contracantos diferentes cada vez que se tocaba la primera parte de La cumparsita. Y quiso el destino que, sentado a una de las mesas, se encontrara nada menos que Eduardo Arolas, que allí mismo lo contrató para integrar su cuarteto.        

A partir de ello -debiendo soportar el destierro de su hogar a causa del enojo de su padre "Don José"- Siguió tocando con Arolas y compuso Mala Pinta, con su hermano Francisco que estrenó Juan Maglio Pacho, en 1918. 

Luego, pasó por el cuarteto de José María Rizzutti y la orquesta de Osvaldo Fresedo. En 1921 se inició como director, al frente de una orquesta de cincuenta y seis músicos. Figuró luego, en el cuarteto de maestros -que dirigía Enrique Delfino- En la orquesta de Minotto Di Ciocco y en el sexteto de Juan Carlos Cobián.

Luego de un entredicho con Cobián, De Caro debió abandonar la orquesta y con él se retiraron Maffia y Petrucelli, a los que se le agregaron Rupeto Thompson y sus hermanos Francisco y Emilio, constituyendo así el luego célebre Sexteto de Julio De Caro. 

A raíz de la renovada forma de interpretar el tango, surgida de la capacidad tanto del propio Julio De Caro como la del resto de los integrantes del sexteto, nació la denominada "Guardia Nueva" en contraposición con el anterior periodo, llamado, desde entonces "Guardia Vieja". Este sexteto fue su mejor agrupación y con fue él que dividió en dos la historia  de la interpretación del tango.

El 10 de marzo de 1988, nos dio el adiós definitivo, pero nos dejó sus tangos: Tierra querida, Boedo, Buen amigo, Guardia vieja, Todo corazón, Mala yunta, Orgullo criollo, La rayuela, El arranque, El malevo, El monito, Moulin Rouge, y muchísimos más.     

      Roberto Selles


El texto de esta columna es extraído y resumido de su texto original y rescatado para "De Tangueros" con autorización del autor.