Noticias De Tangueros


VOLVER          BACK

Continuando con los recitales que tienen lugar luego del reciente lanzamiento de su nuevo CD "A las Orquestas", Julio Pane y su trío dieron un concierto para disfrutar ,aprender y conmoverse.

El trío contó, además del bandoneonista, con el contrabajista titular Enrique "Quique" Guerra y con el pianista Hernán Posetti que reemplazó, de manera sobresaliente, al ausente con aviso Nicolás Ledesma.

Comenzaron con "El choclo"  "no por tocar algo conocido sino para ir contando, de alguna forma, la historia del tango". Villoldo es un buena manera de mostrar el comienzo. A medida que se fueron sucediendo los temas Pane se detuvo y contó experiencias personales, ofreció datos históricos, bromeó con el público e hizo notar sus preferencias musicales al momento de presentar los temas elegidos - "podremos tocar bien o mal, pero para elegir repertorio no somos ningunos giles" - dijo mientras guardaba un pañuelo en el bolsillo trasero de su pantalón. No fueron pocas las veces que el líder del trío se detuvo a toser obligado por una gripe que casi nos deja a todos sin concierto. Sobre el escenario y tomando paulatina posesión de la atención de los aproximadamente cien espectadores, fue creando un clima de absoluto respeto como sólo pueden hacerlo los poseedores del talento del artista.

Intercalaron temas de su nuevo disco con otros, pero todos tradicionales. A medida que se fue soltando, el trío subió los decibeles y al llegar al cuarto tema  -una versión de "Los mareados" para recordar - invadió la conmoción a los presentes reflejada en un absoluto y respetuoso silencio. Es que Pane desplegó su potencial de instrumentista virtuoso y entre aplauso y aplauso del público podía escucharse la exclamación "¡qué bien toca este tipo!" de algún espectador que , por allí, se encontraba sorprendido de confirmar la calidad que denota el bandoneonista cuando se lo ve tocar en vivo.

El ambiente fue tornándose más emocionante. Julio siguió demostrando su alma de docente al realizar comentarios de casi  todos los temas que tocó junto al trío y dejó bien en claro que uno de los objetivos fundamentales de la interpretación instrumental es lograr suplantar a la voz humana y decir la letras de los temas con los instrumentos; sobre todo cuando hay que hacerlo con las de "Homero".

Al final, "un homenaje a un homenaje", una versión muy sentida del tema que Troilo le dedicara a su hermano del alma  Manzi y que Pane interpretó como si lo tuviera al "gordo" soplándole al oído.

Contundente en la actitud, sin fisuras en la interpretación , conmovedor en la expresión. Julio Pane interpreta al tango para mantenerlo vivo, generando un hecho artístico sobresaliente que justifica todo esfuerzo realizado y por realizar en apoyo de una generación que lucha por seguir adelante dentro de éste género.        

El próximo concierto del trío será el sábado 15 del corriente en el Centro Cultural del Sur.


De Tangueros -  Pablo Rego